Banco Mundial: el impacto de Ormuz pesa sobre las economías del Golfo
Las previsiones del 6 de octubre distinguen la contracción regional del crecimiento de los países importadores de petróleo.

El Banco Mundial prevé una contracción media del 2,1 % en 2026 para Oriente Medio, el norte de África, Afganistán y Pakistán, tras un crecimiento del 3,3 % en 2025. Su comunicado del 6 de octubre relaciona la caída con los costes económicos del conflicto iniciado en febrero y el cierre del estrecho de Ormuz. Son previsiones, no resultados anuales definitivos.
Las economías del Consejo de Cooperación del Golfo retrocederían un 4,3 % de media. Según la institución, la caída del volumen exportado afecta a los ingresos petroleros y a la actividad. También sufren el turismo, la aviación y la logística, mientras las interrupciones del transporte encarecen las importaciones alimentarias.
Los países importadores de petróleo del ámbito estudiado presentan otra evolución: su crecimiento previsto alcanza el 4,3 %, frente al 3,9 % en 2025. Esta media colectiva no constituye una previsión específica para Marruecos. Los datos regionales no describen por igual todos los países y sectores.
Para 2027, el Banco Mundial contempla un repunte del 7,8 % en la región, excluido Irán, si el conflicto disminuye antes de terminar 2026. El escenario depende especialmente de la recuperación de los hidrocarburos. Los daños en infraestructuras y las inversiones aplazadas pueden frenar la recuperación: una perspectiva condicionada no es una garantía.